George Hermann le regaló a la ciudad su terreno lleno de pinos en 1914, y el parque que nació de ahí hoy cubre 445 acres y recibe unos seis millones de visitas al año, según los cálculos. Empieza por la gran entrada de Main Street, donde Sam Houston monta su caballo Saracen sobre un enorme arco de granito, un bronce de Enrico Cerracchio develado en 1925. Desde ahí, el Mary Gibbs and Jesse H. Jones Reflection Pool corre 740 pies bajo una doble hilera de encinos, con su fondo negro reflejando el cielo. Termina en el obelisco del Pioneer Memorial y en McGovern Lake, de ocho acres, con tres islas, dos reservadas para aves migratorias, y botes de pedales para rentar. Métete al Japanese Garden, gratis y diseñado por Ken Nakajima, con su casa de té, cascadas y cerezos. En la noche, tiende una cobija en la loma de Miller Outdoor Theatre, donde todas las funciones son gratis.
Qué esperar
- Los fines de semana y días festivos los lotes se llenan y cuesta estacionarse; METRORail ayuda.
- Los perros con correa son bienvenidos; McWilliams Dog Park es la única zona para soltarlos.
- Se permite el alcohol, pero no envases de vidrio en ninguna parte del parque.
- Sunday Press y Koko Cafe venden comida, y los fines de semana llegan food trucks.
- Hay baños públicos en Scenic Lake Plaza, junto a la Kinder Station del tren del parque.
Qué hacer
- Camina desde el Sam Houston Monument a lo largo de todo el Jones Reflection Pool
- Renta un bote de pedales en McGovern Lake ($14.50 por bote por 30 minutos)
- Disfruta una función gratis en la noche desde la loma de Miller Outdoor Theatre
- 445 acresTamaño
- 1914, por George HermannDonado a la ciudad
- 740 pies x 80 piesReflection Pool
- 8 acres, tres islasMcGovern Lake